Terapia individual
Hay momentos en los que necesitamos un espacio propio para poder parar, mirarnos, entender lo que nos pasa y tomar acción. Hay muchos motivos que pueden llevarte a plantearte comenzar un proceso psicoterapéutico: estrés, ansiedad, un duelo, una etapa difícil, aspectos a mejorar, etc. El objetivo es construir un lugar seguro en el que hacer un trabajo incómodo, escuchar y decir esas cosas que a veces molestan y comprometerse con el propio cambio.
- Un espacio solo para ti, sin juicios
- Psicóloga sanitaria colegiada (GZ02797)
- A tu ritmo, sin prisa
¿Cómo sé si necesito ir al psicólogo?
No hace falta «estar muy mal» para empezar terapia, ni tener un diagnóstico, ni saber explicar exactamente qué te pasa. Basta con que algo te pese más de la cuenta, se repita, o te impida vivir como quieres. Estos son los motivos más frecuentes en mi consulta:
- Ansiedad y estrés. Entender qué dispara tu ansiedad y qué la mantiene, recuperar herramientas de regulación y trabajar el contexto que la alimenta.
- Estrés laboral y burnout. Cuando el trabajo lo ocupa todo: agotamiento, irritabilidad, dificultad para desconectar. Trabajamos límites, autoexigencia y la relación con tu trabajo.
- Duelo. Acompañamiento en la pérdida de un ser querido, a tu ritmo y sin plazos impuestos.
- Autoestima y autoexigencia. Esa voz interna que nunca está satisfecha: trabajamos de dónde viene y cómo construir una mirada hacia ti más justa.
- Vinculación dependiente. Relaciones que duelen y cuesta soltar, miedo al abandono, necesidad de aprobación. Entender el patrón para poder elegir tus vínculos.
- Etapas y crisis vitales. Maternidad – paternidad, rupturas, mudanzas, jubilación, decisiones grandes: momentos de transición donde lo de antes ya no sirve y lo nuevo todavía no ha llegado.
¿Cómo es la terapia individual con enfoque sistémico?
Si llevas a cabo un proceso individual, el proceso va más allá de ti: tus relaciones, tu familia, tu trabajo y tu historia forman parte de ti y de lo que te pasa. La terapia individual sistémica te tiene en cuenta a ti y a tu contexto para entender de dónde vienen ciertos aspectos y para plantear cambios.
Trabajo con objetivos que definiremos conjuntamente y revisaremos a lo largo del proceso. Adaptaremos la frecuencia y el ritmo a ti.
Trabajamos con objetivos que definimos juntos/as y revisamos sesión a sesión, sin alargar el proceso más de lo necesario. Frecuencia semanal o quincenal según el momento, y con total flexibilidad para combinar presencial y online.
Conocer mejor el enfoque sistémico
Preguntas frecuentes sobre la terapia individual
¿Cuánto dura un proceso de terapia?
En la primera sesión resolveremos las dudas que tengas sobre la duración. Hay procesos más breves y otros que, por la sintomatología o la función que cumplen, tienen una duración más prolongada. Cada proceso es individualizado.
Nunca he ido al psicólogo. ¿Qué pasa en la primera sesión?
La primera sesión es un encuentro gratuito en el que nos conoceremos, comentaremos qué te trae a consulta, hablaremos un poco sobre ti y resolveremos cualquier duda que tengas. Posteriormente, te pediré que con toda esa información valores si quieres comenzar.
¿Me vas a mandar «deberes» entre sesiones?
A veces sí, si al proceso le vienen bien: pequeñas observaciones o prácticas para llevar lo trabajado a tu día a día. Nunca son obligatorias ni un examen — son una forma de que la terapia no se quede solo en la consulta.
¿Puedo cambiar de presencial a online durante el proceso?
En primer lugar habrá que valorar la idoneidad de trabajar en online. Si consideramos que sí, podremos alternar sesiones presenciales con sesiones online.
Dar el primer paso suele ser lo más difícil. No tienes que darlo en soledad.
Escríbeme sin compromiso: la primera sesión es gratuita y sirve, simplemente, para conocernos.